Promociones Noé fiel a su tradición de presentar solo los mejores eventos, una vez más dio un super bailazo en el Expo Center de Portland el viernes 14 de agosto en el que se presentaron grandes figuras de la música mexicana, encabezadas por “Los Tigres del Norte”.


La gente hizo largas filas para entrar, desde el acceso al estacionamiento hasta la entrada al auditorio pues nadie se quería perder el baile del año, ya que por primera vez se presentaron juntos “Los Tigres del Norte”, “Banda El Recodo” y “Horóscopos de Durango” además de “La Sonora Santanera” y “Arranque Norteño”.






El Baile contó con dos escenarios y lo inauguro el juvenil grupo "Arranque Norteño" que con su talento y vitalidad, encendieron el ánimo; acto seguido y ya con las pilas puestas, la gente gozo de la música de hoy y de siempre con la tradicional "Sonora Santanera de Carlos Colorado" para que después del agasajó nostálgico, la belleza de Virginia y Marisol Terrazas y su grupo "Horóscopos de Durango", hicieran brillar el escenario y pusieran a cantar y a bailar a todos los asistentes que se entregaron al conjunto ante su derroche de talento y simpatía. Una vez concluida su presentación, las miradas se posaron en el escenario mayor ante la actuación de La madre de todas las bandas, La Banda de México, "Banda El Recodo de Don Cruz Lizarraga" que al ritmo de trompetas, tuba y tambora hizo a la gente cantar y zapatear a más no poder, además de que cautivo la atención de muchas jovencitas que no perdían detalle y se derretían en suspiros entonando canciones como “Te presumo”, “Tómame o déjame” entre otras.
Finalmente y rematando el baile el grupo más querido de México y Oregon "Los Tigres del Norte" se posaron bajo los reflectores acaparando la atención de todos los presentes, desatando la alegría tanto de los que preferían corear y acompañarlos en su canto, como de los que se abrazaban cadenciosamente a su pareja para bailar; sus legendarios integrantes Jorge, Hernán, Eduardo, Luis y Oscar lucieron un traje verde con detalles dorados y llevaron al público en un sueño musical a través de la noche que concluyó con la típica sesión de fotos donde mucha gente cumplía un anhelo: entregar su admiración a sus ídolos y obtener un recuerdo de ellos.

