La belleza de ver un caballo extendido sobre el aire, enmarcada con el valor de su jinete que confía en la nobleza de su cabalgadura, es proporcional a la emoción de sentir la fuerza con que se impulsan para librar los obstáculos y la inteligencia para enfrentarlos.
Es por eso que quizás la competencia de Jumping tenga tantos seguidores y colme los estadios durante su exhibición, entre las cuales se encuentran personalidades de la nobleza y de la equitación.
En Kentucky las cosas no fueron muy diferentes a los campeonatos de Europa y se pudo gozar de un excelente nivel y de unas competencias muy reñidas y llenas de emoción.
Los Alltech FEI World Equestrian Games 2010TM fueron sin duda la experiencia más emocionante hasta ahora para “El Gallo”. Este evento, como muchos aseguran, es una experiencia única y que se vive solo una vez en la vida.
Le doy gracias a Dios por estos momentos y por haberme permitido estar ahí para compartir con ustedes esa fiesta, también agradezco a mi familia y a todos los que me apoyan en mi trabajo y en mi misión de comunicar y ofrecer una publicación de calidad, y comparten lavisión de ser el mejor.
Continuando, quiero agradecer a los organizadores de los juegos por todas las facilidades y felicitarlos por las excelentes instalaciones del Centro de Prensa, por su hospitalidad y respeto que nos brindaron a todos los periodistas demostrando su profesionalismo al reconocer el nuestro. Lo cual espero algún día pase en esta comunidad de Oregon, donde existen algunos promotores y medios de comunicación sin ética e ignorantes, que denigran a los periodistas. Le agradezco a la gente de Relaciones Publicas de los juegos, por habernos alagado con esas pomposas reuniones y exquisitas cenas. A los representantes de Rolex por el delicioso almuerzo con el que nos agasajaron y por sus atenciones e información; en general a todos los que hicieron confortable mi estancia en Kentucky y más sencilla mi labor, en estos inolvidables Juegos Mundiales Ecuestres 2010.
¡Buena suerte para los próximos juegos en Normandía, Francia 2014!



Foto cortecía Alltech PR/Dirk Caremans