La más elegante de las disciplinas es sin duda el Dressage, donde se pone de manifiesto la Alta Escuela y el talento, tanto del jinete como del caballo.
En esta categoría los movimientos para conducir al equino, deben ser muy sutiles y los menos posibles. Esta también es una de las actividades que más llaman la atención de los fanáticos y durante los Juegos Mundiales Ecuestres 2010, el escenario para dicha prueba fue el Main Stadium del Kentucky Horse Park.
Un hermoso edificio que fue terminado en Marzo de 2009 con una capacidad original de 7500 espectadores pero que en este año fue acondicionado para dar cupo a 30,000 personas. En este estadio tuvieron lugar las ceremonias de Inauguración y de Clausura, así como las competencias de Dressage, Eventig y Jumping.
El estadio está situado en la parte central del complejo y está junto a un lago artificial el cual, en conjunto, hace un bellísimo paisaje y a la vez uno de los principales puntos donde la gente se reúne a platicar, a descansar y por supuesto a tomar fotos.
Algo importante de saber, si usted alguna vez asiste a una competencia de Dressage, es que cuando el jinete y el caballo están haciendo su evolución, el público debe estar quieto y en silencio por lo que se prohíbe transitar por el estadio.
Los voluntarios le marcaban el alto a todo aquel que quería ir al baño, a comprar algo o simplemente a estirar las piernas. Solo se puede uno mover cuando el concursante finaliza e inicia otro, por lo que debe moverse rápido.
Un recuerdo imborrable en mi memoria es el de la noche del 1 de octubre. Esa noche fue la competencia de Dressage Estilo Libre y el estadio estaba a su máxima capacidad, fue un espectáculo maravilloso y la participación del público que vitoreaba y gritaba y aplaudía lo hacía más interesante. Sin embargo eso es solo parte de la historia.
Resulta, que el parque no cuenta con suficiente espacio de estacionamiento y los ranchos vecinos acondicionaron sus propiedades para que los visitantes dejaran sus vehículos, que en algunos casos, se encontraban a varios kilómetros de distancia. Para resolver este detalle, los organizadores dispusieron transportes gratuitos que iban y venían a los estacionamientos. Sin embargo esa noche la necesidad de 30,000 personas al mismo tiempo hizo interminable la velada. Los autobuses fueron incapaces de resolver la situación por lo que mucha gente espero por más de 2 horas o de plano camino en medio de la obscuridad hasta su coche. Los afortunados que por fin abordaban su automovil inocentemente se dirigían a la salida para encontrarse con otra larga espera pues la calle principal (Iron Works Parkway), estaba congestionada y la policía desesperada, estaba dando preferencia a la circulación a los también desesperados camiones que transportaban a la gente a sus autos, siendo un cuento de nunca acabar ya que no se podía ni entrar ni salir.
La competencia de Dressage concluyó alrededor de las 10:00 pm y muchos dejamos el lugar pasadas las 2:00 am, cansadísimos pero contentos y con algo para contarle a los nietos.

