Por: Licos.
Hillsboro, OR. Domingo 22 de Agosto, 2010.
La Federación de Jaliscienses del Noroeste con motivo de la segunda semana Jalisco en Oregon, organizó el Festival Mexicano 2010, en los terrenos de la feria del condado de Washington, en Hillsboro. En este evento hubo diversas actividades y un gran número de participantes, tanto en la organización como en los espectáculos los cuales fueron muy variados pero con un común denominador, de origen mexicano. En la parte musical, la actuación de Paco Padilla fue de lo más destacado junto con las actuaciones del ballet folclórico Alma de México, Sol Azteca y la Danza de los Chínelos entre otros.
Una de las convivencias que gozo del agrado de los niños fue la “Copa Jalisco”, que fue un mini torneo de fútbol, en canchas pequeñas a modo de “cascaritas” en la que se vieron envueltos padres e infantes fomentándose la unión familiar.
Así también se contó con la presencia de los charros organizados del estado de Oregon, en una charreada en la que participaron los equipos Regionales de Oregon, Regionales Jalisco y Espuelas de Oregon además de las Escaramuzas Brisas y Rosas de Oregon haciendo algo muy especial de esta fiesta, al lucir los charros galantes y bravíos sus trajes y en las suertes, al lado de las bellas adelitas, que hermosas y vestidas de México deslumbraron con su gracia en la arena.
Del mismo modo el público vibró con las emociones fuertes del jaripeo, donde se vieron unos torasos de reparo montados por una cuadrilla de temerarios, los cuales se dieron un fuerte cerrón siendo muy pareja la contienda, ya que en unas ocasiones los jinetes vencieron a los astados y en otras los leviatanes derribaron a sus oponentes. Como parte del espectáculo y para bajar un poco la adrenalina se presentó un gracioso imitador de “Chente”. Que (disque) montado en un caballito pinto canto y entretuvo a los espectadores arrancando risas y aplausos principalmente de los niños. Este evento fue auspiciado por Yesenia’s Mexican Market y el Restaurante Lindo Michoacán.
Como dato curioso, esta fiesta sucedió al tiempo que se efectuó el International Air Show en el aeropuerto de Hillsboro, enfrente de los terrenos de la feria. Por lo cual, como atractivo adicional se pudieron apreciar las acrobacias de los aviones a pesar del estruendo de sus turbinas.
La festividad involucró actividades sociales, culturales, gastronómicas, artísticas, deportivas y educativas siendo una buena manifestación y un buen motivo para reunir a las familias, así como una buena forma de trasmitir y conservar las tradiciones mexicanas.